martes, noviembre 23, 2010

a un paso de las elecciones catalanas

Yo pertenezco a la generación que votó por primera vez en las elecciones que hicieron presidente a  Felipe Gonzalez, que enarboló el "OTAN NO" como eje de su campaña. Poco después se hizo un referéndum en el que el PSOE cambió de opinión y pensó que era mejor para el país el SI a la OTAN, y efectivamente hizo campaña a favor del SI, el SI ganó y además parece que fue una decisión correcta.
Este comportamiento de los políticos, a mi, que intentaba entender el mundo y la política, me dejó estupefacto y desde entonces no he parado de leer libros y periódicos tratando de entender "el funcionamiento de las cosas" y cómo yo puedo actuar para contribuir de alguna manera útil. Lo siento,  pero en el tema político todavía no lo tengo claro, aunque en muchos otros sí.
Unos años después decidí no gastar más dinero en los medios de comunicación, dado que  decepcionaban continuamente mi necesidad de estar correctamente informado (solo mantengo mi suscripción a The Economist). El servilismo de los medios tras el atentado de la torres gemelas y la guerra de Irak, la desinformación con el atentado de Madrid, la sobre-saturación con el Estatut, la incompetencia para poner luz antes y durante la crisis, la guerra entre comunidades, etc, son razones más que sobradas para tomarse un café antes que gastar el dinero en un periódico. Prefiero dedicar mi tiempo a los libros bien informados y a artículos de fondo de calidad.
Afortunadamente apareció Internet y con él un sinfin de medios nuevos y no controlados por los grupos habituales, lo que enriqueció las fuentes de información. Por eso Internet debe seguir siendo neutral.

Los políticos que nos piden nuestro voto tiran mucho de MK electoral pero han sido y parece que serán muy poco útiles. Yo creo que nos merecemos otra clase de políticos:
  • Gente honesta que gaste nuestro dinero con mucha mayor efectividad y por supuesto que no se lo meta en su bolsillo y el de sus amigos
  • Cerca y al servicio de los ciudadanos, de las empresas y de las organizaciones que crean la riqueza. 
  • Independientes, no en manos de los grupos de interés.
  • Profesionales de nivel, capaces de tomar las decisiones correctas cuando están en política y de volver al mundo real cuando dejan la política.  Que hayan emprendido proyectos y dirigido personas, invertido, viajado, que hablen idiomas y hayan madurado. 
  • Que piensan grande y tengan éxito. A mi los políticos que tienen un apartamento y un utilitario no me dan gran confianza pues es como poner al grumete a pilotar la nave. Creen que ser humilde  es sinónimo de ser honesto, pero también puede serlo de pensar pequeño y tener poco éxito, lo que es muy peligroso si lo extrapolan a todos los demás.
  • Que entienden cómo cambia el mundo y en lugar de resistirse sean líderes del cambio
  • Comedidos en las ideologías, que no son más que cajones de cosas inconexas y estereotipos. Pero coherentes con lo que piensan y no simplemente llevando la contraría. A mi me produce repelús el que una idea sea de izquierdas o de derechas. Más todavía me lo produce que cualquier idea se politice.
  • Con talento para saber lo que funciona y aplicarlo, por que el infierno está lleno de buenas intenciones y la ingenuidad no nos ayuda. Que se ayuden de buenos equipos y asesores.
  • Que piensen en el bien común y en el largo plazo, en lugar de regatear corto para ganar unos pocos votos. Que sumen tanto en el gobierno como en la oposición y de manera leal. 
  • Que cuiden las formas y no utilicen a ETA ni a las regiones de España como armas arrojadizas
  • Etc.
 Yo creo que merecemos otra clase de políticos pero si observo con cuidado al grueso de la población, ¿no será que tenemos lo que nos merecemos?

    sábado, noviembre 13, 2010

    ¿Por qué aportan poco los licenciados españoles?

    Siguiendo con el razonamiento del post anterior, parece que la inversión en formación universitaria en España es comparativamente poco rentable tanto para la persona como para el país. Si le añadimos más datos de la OCDE, resulta que más del 40% de los licenciados están en puestos por debajo de su nivel de formación, coherentemente tienen sueldos bajos y pagan pocos impuestos (o menos que si ganaran más). Otras investigaciones indican que los no licenciados están todavía peor, por eso en estos años de crisis se están formando más personas y sin duda aumentando el % de personas trabajando en puestos bajo su nivel.

    Hay voces que indican que "sobran licenciados" y que "hay que trabajar más y cobrar menos". Yo creo que necesitamos líderes empresariales y políticos con más imaginación y que lo que realmente necesitamos son más empresas intensivas en conocimiento, en otro orden de magnitud en productividad y con personas todavía más bien formadas (todavía más que lo que aporta nuestro sistema educativo). De estas empresas hay pocas y operan con muchas dificultades y entre rigideces.
    Yo me pregunto: si vas a crear una empresa de este tipo ¿qué razones hay para hacerlo en España, más allá de que quieras vivir aquí?. Y se me ocurren muy pocas razones.

    viernes, noviembre 12, 2010

    Lo que cuesta y lo que aporta la formación

    Los universitarios británicos han destrozado la sede de los Tories por que les triplican las tasas universitarias. Al día siguiente los medios los han criticado, lógicamente por la violencia, pero  también por un razonamiento de que "si quieren estudiar que paguen, ya que ellos son los beneficiados.
    En esta tabla de la OCDE (copio los datos de The Economist)  se aprecia el retorno que tiene la formación universitaria en la persona y en la sociedad que la ha financiado.
    Para calcular el beneficio para la persona calculan los ingresos por encima de los no titulados y le restan los ingresos que no tuvieron mientras estudiaban. El beneficio para la sociedad se obtiene de sumar los impuestos que pagan por encima de los no titulados; como ganan más, pagan más impuestos.
    Conclusión: la formación universitaria se autofinancia claramente y aporta un buen excedente. En la media de la OCDE el retorno para la sociedad triplica la inversión inicial. En total supera los 230.000 dolares, recibiendo más de la mitad el propio diplomado.
    En Inglaterra el saldo es todavía más positivo y también lo es más para la persona. Además el estudio no considera otras variables que mostrarían todo el valor que aporta este colectivo en la creación y competitividad del tejido económico y que multiplicaría el beneficio.
    ¿Es razonable cobrarles  más ahora pensando en que lo recuperarán en el futuro? En mi opinión es un razonamiento muy pobre, basado en el principio del "share the pie" y cuando a est@s jóvenes todavía no les ha dado tiempo de aportar nada. Más bien creo que es momento de invertir en ellos al máximo (y por supuesto exigirles resultados)  y poner las condiciones para que triunfen, y después aportarán más, siguiendo el principio del "make the pie bigger".

    Y otro tema: ¿Qué pasa con España, que tiene un retorno tan bajo?